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Al borde del llanto Vicente Fox le pide a AMLO que pare las investigaciones (VIDEO)

22 February 2019
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Al borde del llanto Vicente Fox le pide a AMLO que pare las investigaciones (VIDEO)

22 February 2019
En un video que circula en redes, a Vicente Fox se le ve desencajado, acabado, se le quiebra la voz y al borde del llanto, por las investigaciones que AMLO realizará si el pueblo así lo pide.
Vicente Fox ya no sabe ni que hacer para pegarle a AMLO. De todas todas le gana López Obrador.

El expresidente de México, Vicente Fox, respondió este miércoles a los fuertes señalamientos realizados por el actual mandatario nacional, Andrés Manuel López Obrador,de que se podría enjuiciar a los últimos cinco expresidentes mexicanos por diversos cargos entre los que resaltan corrupción.

El otrora presidente, advirtió a través de su cuenta en la red social Twitter que “todos coludos o todos rabonespara después enlistar una serie de presuntos hechos por los cuales López Obrador podría ser investigado y también ser sometido a un juicio.

En el tweet resaltó que Obrador debería ser enjuiciado por usar fuerza militar y cosechar unos 5,000 muertos más 175 quemados vivos, fobaproa del NAIM, por reventar a Pemex y por crimen ambiental.

Recordemos que AMLO reiteró sus deseos para realizar una consulta popular durante su visita a Nuevo León con el objetivo de enjuiciar a sus antecesores y determinar así culpables de los cargos por los que les acusa.


Queremos enjuiciar a Fox, por traidor a la democracia, porque después de llegar por un movimiento para establecer la democracia, encabezó un operativo de fraude electoral para imponer a Felipe Calderón. Queremos enjuiciar a Calderón porque utilizó la fuerza y convirtió al país en un cementerio. Queremos enjuiciar a Peña por corrupción”, concluyó Obrador...!!!!!


Comentarios de facebook: 

Julio del Carmen: Siempre quise ser la primera persona en comentar, pero no hay manera. ¿Quiénes son estas personas que comentan a la velocidad de la luz? ¿Qué Internet utilizan? ¿Para qué viven? ¿Donde viven? ¿Que comen? ¿Son humanos? ¿A que se dedican?¿Será este el fin del hombre araña?.son hijos de juana la cubana,? A la mejor son de otros planetas y tu leyendo todo este interrogativo y quedándote con la duda!!!....

Isaías Gómez: Chente tu que sabes de democracia si encontrar del pueblo pusiste a calderón para taparte con la cobija de corrupción eso al pueblo no se le olvida por eso el 21 de marzo mexicanos y mexicanas participaremos a una excelente consulta para darte cárcel de por vida por traición ala democracia viva México viva.!!!

Sergio de Luna: Con la aprobacion de la clacificacion  de la corrupcion y robo de combustibles com delito grave se abre la puerta para que le giren orden de arresto por esos delitos y no pueda pagar fianza ni solicitar un amparo.y tiene razon de estar nervioso pues una vez encerrdado y si comprueban  que compró plataformas petroleras con dinero del erario o de procedencia dudosa le alpican la extincion de dominio y puede terminar el la vil ruina , su miedo no es para menos pues sabe las marranadas que hicieron el y el alcoholico de felipe calderon..!!!!!

Aquí les dejamos su sección de relatos de terror: 


EL PASAJERO

Damián cenó algo liviano. Aún estaba cansado por el viaje. El susto que le diera aquel ser con cuerpo de bebé y cara de viejo le había descontrolado los nervios, y todavía sentía una sensación rara en las entrañas.  Pensó que a partir de ese momento le iba a resultar desagradable viajar en su auto por la noche; con solo recordar la cara y la malicia con que lo mirara aquel ser revivía casi el mismo susto.
Damián ignoraba que el terror ahora lo asechaba en su propia casa.
Concluida su cena miró televisión un rato y luego fue a acostarse.  Se durmió rápido, descendiendo después al mundo de los sueños. A ese mundo pueden acceder también otros seres.
Se encontró de pronto avanzando hacia una multitud iracunda que se agolpaba en la callejuela de un pueblo rural. La gente vestía con ropas antiguas; aquello era el pasado.   En la calle venían dos bueyes tirando de un carro, y sobre dicho carro había una jaula, y dentro de ella una bruja. La gente le arrojaba cosas y la maldecía a los gritos, levantando hachas, orquillas y azadones. Algunos niños se abrían paso entre el gentío, todos querían ver, pero tras el primer vistazo a la bruja se ocultaban detrás de un mayor.   La bruja iba maldiciendo a todos y pronunciaba algunas palabras que nadie entendía.

Aquella mujer era flaca, pero tenía el abdomen notoriamente hinchado, rasgo físico que se sumaba a otros más desagradables, pues era grotesca por dónde se la mirara.
Detuvieron el carro en una plaza, y los tipos más fuertes del pueblo fueron a sacarla de la jaula.
Los hombres tuvieron que usar todas sus fuerzas para conseguir someterla, y mientras duró el forcejeo algunos se apartaron porque temieron que la bruja se soltara, y los gritos decrecieron en la expectativa.  Pudieron controlarla pero no inmovilizarla del todo. La bruja se retorcía entre gritos y maldiciones. Por instantes ella pasaba la mirada por los presentes más próximos como queriendo memorizar sus caras, y cuando sus ojos grises se fijaron en Damián, este sintió como un impacto de terror.
En el centro de la plaza había un poste enterrado verticalmente en el suelo. La ataron al poste y a continuación le arrimaron leña y ramas secas. La iban a ejecutar en la hoguera.
Cuando las llamas crecieron y envolvieron a la bruja la gente lanzó gritos de victoria. Pero unos minutos después comenzaron a asustarse de su propio acto, pues ella se seguía moviendo, y cuando los más débiles huyeron provocaron un desbande general.

Como en todo sueño, el tiempo estaba distorsionado, y de un momento a otro se hizo noche. La hoguera aún humeaba, y al soplar el viento algunas brasas voladoras se alejaban danzando y se apagaban en la noche.  De la bruja no quedaba mucho, mas entre aquellos pocos restos resaltaba el vientre hinchado, ahora negro y humeante.
Obedeciendo a un impulso que no pudo controlar, Damián se acercó más. El bulto del vientre se sacudió y después se abrió de golpe, y el bebé aterrador saltó hacia la cara de Damián, y este gritó en el sueño y despertó sobresaltado en su cama.      Sin que él lo notara, lo observaban desde un rincón oscuro del cuarto.
Fue al baño y se lavó la cara. “¡Vaya pesadilla!”, pensó. Al mirarse en el espejo vio que ya se le formaban ojeras. 
Soñar con aquel ser después de tenerlo como pasajero en la ruta no le resultó nada extraño a Damián.
Volvió a la cama pero ya no pudo dormir. Tenía miedo de soñar de nuevo.
Le vinieron ganas de dormir al llegar la mañana, pero tenía que ir a trabajar.   En el trabajo se despejó un poco, y por momentos olvidó al engendro aquel.  Sus compañeros lo notaron cansado, y todos bromearon con que su fin de semana fue muy movido; Damián sonreía sin ganas. Si supieran lo que le había pasado… pero de contarles lo tomarían por loco o mentiroso.

De regreso a su casa, en el auto, no paraba de bostezar, y por poco no pasó una luz en rojo. Esa noche debía descansar sí o sí. 
Como era invierno los días eran cortos. No tenía sentido acostarse al llegar, era mejor dormir toda la noche.  Al acostarse creyó que iba a despertar recién por la mañana. Primero sintió que el cuerpo se le alivianaba, después su cabeza parecía enorme. Recuerdos desordenados pasaban uno tras otro, a la vez que lo envolvía una especie de vaivén apenas perceptible.
Ahora caminaba por el sendero de un bosque, y no estaba solo. Llevaba a un bebé en brazos, y a su lado caminaba una mujer. Era un día radiante y la luz filtraba por todos lados entre las ramas. De pronto el paisaje cambió radicalmente, y el bosque ahora no tenía ni una hoja, y se hamacaba y gemía por todos lados. Al mirar a la mujer, esta se había transformado en la bruja de la pesadilla de la noche anterior. Una mano pequeña y rugosa le tocó la cara, y ahora el bebé lucía espantoso, y era lo que andaba en la ruta.  Al despertar bruscamente le pareció que retiraban algo de su cara, y era aquella mano diminuta y arrugada. Ya no pudo conciliar el sueño.
Por la mañana, otra vez al trabajo. Pensó en pedir un taxi, pero estaba tan cansado que se olvidó, y como un autómata subió a su auto.  A las pocas cuadras, en un cruce, pasó muy lento y lo envistió un camión.  Dentro de la cabina Damián se golpeaba y se sacudía al girar con el vehículo. Cuando todo quedó quieto, sintió que la vida se le escapaba por varias heridas. Y entre frenadas y las voces de algunas personas que acudían al lugar, escuchó la risita burlona de su pasajero, ahora invisible.
http://lasnoticias365.com/al-borde-del-llanto-vicente-fox-le-pide-a-amlo-que-pare-las-investigaciones-video
Le dejamos un relato de una seguidora de nuestra página web que nos la hizo llegar a nuestro correo: Perla Jiménez arias: Hola sólo pido respeto esta es mi historia : cuando estaba por salir de la sec
Le dejamos un relato de una seguidora de nuestra página web que nos la hizo llegar a nuestro correo: Perla Jiménez arias: Hola sólo pido respeto esta es mi historia : cuando estaba por salir de la secundaria tenía 14 años apenas nos habíamos venido a vivir acá llegamos sin nada de cosas en fin conocimos a una señora mi mamá hizo amistad con ella decía q hacia limpias y ese tipo de cosas y como no teníamos nada ella tenía tres hijos y asu esposo no se por que mi mamá se los llevó a vivir con nosotros pero ps era bueno mi mamá estaba enferma y pues mis hermanos trabajaban y apenas traían para la comida y yo iva ala escuela de echo ayudaba mi hermana la mayor y mi mamá en una casa bueno desde q se mudó la señora ella era creyente de la Santa muerte pero desde q llegó nos ayuda vamos enre todos y cosas así el señor era buena gente y nos llevábamos bien mi hermano decían q no se sentía agusto por que el ve cosas siempre lo Ah echo y pues no le hacíamos caso vivíamos en unos edificios en el primer piso y ahí sacaban cosas luego las revisabamos para ver q encontrábamos y un día encontramos un muñeco de eso elfos le dije a mi hermano que lo dejara pero no quiso en fin lo llevo ala casa y la señora le dijo q eso era malo pasando unos días yo me sentía rara decía la señora que el me quería tomar Ami me dió miedo pero el señor decía que lo llevaría a una mina aya estaría bien y una noche me fui a dormir y sentí un gran peso y no podía despertar pero como pude lo hice ,fui con la señora y me ayudó con la Santa me protegió y si funciono después vino una chica y le gustó el muñeco de oo regalaron después me enteré que la chica se volvió loca jamás la volví a ver esa es mi historia y desde ese día no puedo dormir con ropa negra me da pesadillas espero les aya gustado por fa no critiquen!
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http://lasnoticias365.com/los-5-video-paranormales-mas-terrorifico-de-la-redes-video
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Los Zetas le perdonaron la vida por cocinarles buenas Pizzas.... Comentarios de facebook: Jorge López: A este noticiero le bale madre la vida de ese muchocho y al muchocho tambien que no save que oued
Los Zetas le perdonaron la vida por cocinarles buenas Pizzas.... Comentarios de facebook: Jorge López: A este noticiero le bale madre la vida de ese muchocho y al muchocho tambien que no save que oueden ir por el y ahora ni con mil pizzas le perdonan la vida. Dios lo cuide y a nosotros tambien que nos libre de todo mal... Jaime zuri Meneses: Yo creo que va a instalar una pizzería y se llamará PIZZAS ZETAS Me parece genial la especialidad la de hongos Z come frutas y verduras alimentate sanamente gobierno federal información que cura xd xd xd... Karina Velázquez: ahora por estar haciendo videos de lo que le paso y querer ganar fama lo van a buscar y matar de verdad por todo lo que ha dicho que sabe de ellos... si es pendejo nada le costaba no decir nada en los medios de lo que paso Relatos de terror: "DE NADA SIRVE REZAR" Lamento ser yo quien se los Informe, pero si bien creo con fervor en Dios jamás le rezo, ¿quieren saber realmente por qué? simple: "No nos oye" Sólo escucha a pocos y te contaré, si te atreves a conocer la historia más triste jamás escrita, que una vez me topé con dos de ellos al mismo tiempo. Nací en las afueras de Mulpest hace 22 años, me llamaron Lucila, mis padres eran mendigos de profesión, dar lástima era su negocio y una hija sana no funcionaba para ellos. Lo primero que mi papá hizo fue atarme las piernas con un grueso alambre para que nunca se desarrollen, cuando comencé a arrastrame rápido para esquivar sus golpes me llenó de agujeros la cara usando ácido, tres años después, mientras mendigaba con mamá dando pena a todo aquel que pasaba, una mujer dijo que en otro barrio había una niña aún mas enferma, eso empeoró todo. Recuerdo que mi mamá le reclamaba a mi padre que yo no servía, no estaba bien preparada, necesitaba que mi cara se viera aún más trágica, así que sin más, y con una vieja cuchilla al rojo vivo me derritió un ojo y mamá afeitó mi cabeza con una navaja tan desafilada que parte del cuero cabelludo quedó allí. Gritar no servía de nada, así que rezaba, cada día mendigando, cada sesión de tortura, sólo rezaba, mis padres me habían enseñado unas oraciones para "agradecer" a los donantes que arrojaban una moneda. No podía caminar, sólo me arrastraba, ¿a dónde podía huir? ¿quién me iba a querer?, ni siquiera el joven y solidario Dr Journet podía acercarse, mis tutores me escondían cada vez que el voluntarioso muchacho curaba a los mendigos, si hasta me tiraban piedras los otros chicos. Me refugié en Dios y siempre recé, pero fue en vano. ¡Tan destrozada estaba mi alma luego de años de brutales palizas durante el día, torturas por la noche y el rechazo del mundo entero! ¿Donde estás Dios? ¿donde estás? Escúchame por favor, pero nada, a la mañana todo era peor. El viejo callejón de mendigos de Mulpest estaba lleno de desgraciados, pero nadie como yo, las bestias de mis padres nunca estaban felices, a veces me rompían los dedos sólo por diversión y debía arrastrarme igual, salir del callejón hasta la calle principal y mendigar entre los ricos, jamás se detenían, todos arrojaban sus monedas al suelo, pero un día de invierno cuando ya había cumplido 17 años algo diferente pasó. Un hombre ciego y bien vestido se detuvo frente a mí, caminó un poco mientras me arrastraba, como acompañándome, un instante después había seguido su camino. Por la tarde, el hombre ciego volvió, no estaba solo, ahora eran cuatro todos con los ojos blancos, escuché cosas que no comprendía y me asusté. "no me parece que debamos molestarlo, podría traer desgracias peores" decían unos, "desde que se encadena está mas contenido y todos sentimos lo mismo" dijo otro y algunos asintieron "será buena para cuidarlo" agregó el último. Me alejé arrastrándome al callejón. -Espera mujer-, me indicó uno ¿acaso podían verme? - volveremos en cuatro días, pase lo que pase, ese día no puedes abandonar el callejón, prometo que ahí estaremos. Ninguna esperanza se albergó en mi alma, no confiaba en nadie, pero ¿cómo esos ciegos sabían que estaba ahí? ¿por qué iban a ayudarme? Mi padre y mi madre estaban planeando secuestrar un bebé y yo sólo rezaba para que nadie caiga en sus garras, pero Dios no escucha, no a mí. Al cuarto día me habían golpeado tanto que los ciegos no pasaron por mi mente y casi abandono el callejón para mi ronda habitual, cuando mamá y papá volvieron con un niño hermoso que no paraba de llorar, lo llevaron oculto tras las cajas de madera que abundaban en el callejón. El corazón me dio un sobresalto cuando vi que mi vil padre tenía un machete y pensaba amputarle las piernas al bebito, mi madre le había puesto un pie encima para que el golpe sea mas preciso. Fui a impedirlo enfrentándolos por primera vez y recibí un golpe tan fuerte que mi mano derecha se desprendió casi por completo, no grité, tampoco recé, mis ojos estaban en ese niñito que lloraba asustado. El machete de mi padre amenaza a las otras dos mendigas que corrieron a ayudarnos, mi madre les grita también para que se vayan y lo logran, ahora somos sólo nosotros en el callejón. Los ciegos aparecen en una pequeña camioneta conducida por una mujer, papá los amenaza, uno de ellos me grita. ¡el profeta está aquí! la puerta lateral del vehículo se abre y vi descender de él a un hombre muy fornido, su cuerpo era una mole de músculos, pero su cara aparentaba unos cincuenta años, tenía los dedos llenos de anillos gitanos y una cruz en el pecho, sus manos estaban encadenadas. Mi padre los amenazó pero a la distancia, retrocediendo cada vez más, el fornido se acercó a mí y lo escuché rezando en silencio "Señor dame las fuerzas, mira a tu protegido, desnudo en este inmundo callejón, escúchalo llorar, sé que lo oyes, como puedes oirme a mí" comprendí que no estaban para ayudarme, habían venido por el bebito, estaba perdida, pero al menos el inocente iba a salvarse. Algo no está bien, el de los anillos gitanos empieza a despedir calor, reza en susurros "Dios escúchame dame las fuerzas" algo no está bien, el calor me ahoga, nada bien, sus cadenas, las rompe como papel, pone sus brazos cruzados sobre mi cabeza, mi madre saca un cuchillo y junto a mi padre arremeten contra el hombre. El gigante me ordena - Protege al niño- lo cubro sin aplastarlo con mi cuerpo ensangrentado, levanto mi cara para ver, el hombre susurra "viles serpientes" Y así, con un solo gesto suave de sus manos, los huesos medios de mis padres obedecieron al hombre y con un crujido espantoso, salieron de los cuerpos de esos dos desgraciados partiéndolos a la mitad, tan poderoso era aquél, que los ladrillos de las paredes del infame callejón se pulverizaron también a la altura de sus brazos. Ése que llamaban El Profeta caminó hacia la camioneta en silencio, antes de subir dirigió una de sus manos hacia mí y otra vez sentí el calor - Toma al niño y corre- me ordenó. No entendí, las paredes del callejón se empiezan a derrumbar sobre nosotros - ¿eres sorda mujer?, ¡levanta al niño y corre! Como en un sueño me vi a mi misma flotando sobre piernas insensibles, para caer desmayada con el bebé en brazos a los veinte metros, justo antes del derrumbe. Desperté en el Hospital General en una camilla cómoda como una nube, a mi lado el bebé está en su cunita y Eliseo Journet, ese hermoso y buen doctor lo está revisando, cuando él me mira veo que baja la vista, de seguro nunca vio un monstruo como yo, se acerca con una sábana en la mano y pienso que va a taparme la cara para no tener que volver a contemplarme. Me abriga, ¡ese ángel me abriga con la sábana! me pide disculpas por mirarme - Nunca había tenido una paciente como usted, le pido perdón por verla de eso modo- se disculpó gentil y agregó, -Sin dudas eres la mujer mas bella que alguien haya visto jamás. Me incorporé lentamente, dando cuenta que mi visión era perfecta, saqué la sábana y encontré piernas largas y fuertes, me paré torpemente para caminar al espejo del baño, bajo la piel de porcelana de mi rostro sin marca alguna aún me reconocía. No di las gracias a Dios, él no me escucha, ya crecerá el niño y podrá hacerlo por mi..!. FIN **Este es un grupo de Historias de terror y miedo si no te gusta la imagen dejala pasar no reportes sino seras bloqueado del grupo **
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🚨🚨PUEBLA, MÉXICO 🚨🚨 INTENTAR SECUESTRAR A JOVEN A PLENA LUZ DEL DÍA. "AVISO!!!!! Esto sucedió hoy a las 7 a.m. en la 34 norte y 18 oriente, por el Alfa 3, Colonia Humboldt, en la Ciudad de Puebla,
🚨🚨PUEBLA, MÉXICO 🚨🚨 INTENTAR SECUESTRAR A JOVEN A PLENA LUZ DEL DÍA. "AVISO!!!!! Esto sucedió hoy a las 7 a.m. en la 34 norte y 18 oriente, por el Alfa 3, Colonia Humboldt, en la Ciudad de Puebla, México, apenas me pudieron pasar el vídeo, se observa en la grabación a una chica caminando del lado derecho y un auto se empareja y bajan dos sujetos, la alcanzan y ella no los nota hasta que tiene a uno que la toma por detrás, forcejean y ella logra huir, corre a la gasolinera de Xonaca a pedir ayuda, y el auto regresa por sus cómplices al ver que la chica logró huir . Tengo entendido que la chica mordió a un atacante ,pero este sujeto le hizo un corte en la mano a ella al parecer con una navaja, llamaron al 911 y al ver que tardaba la patrulla la chica decidió retirarse. Por favor, tener cuidado Poblanas, la chica nunca noto que la seguían hasta que estuvieron junto a ella. Apoyenme viralizando para que todos tengamos cuidado. Yo paso por esa calle de vez en cuando....sentí miedo y molestia Tomado del muro de Haruka Sama Comentarios de facebook: Vilma azul: Hijos de su puta madre y luego q los queman o los matan a putazos salen los familiares a decir no son ratas y también las pinches autoridades inventan otras cosas para q uno la piense antes de matarlos pinches ratas Julio serrano: En mí opinión considero que es importante no ir tan clavado en el celular, hay que ir pendiente de quién viene atrás y enfrente y que cheque los autos que vayan pasando. Sé que está mal la delincuencia pero podemos prevenir ciertas cosas, porque hay se ve como la chava corre directamente hacia el auto de los delicuentes. Isael moreno: Señor López Díaz aquí está una prueba más de que si se están robando o secuestrando a las personas en Puebla está es la inseguridad que se vive día a día y las autoridades brillando por su ausencia nadie hace nada y desafortunadamente cuando varios agarran a estos criminales los linchan porque no entienden aunque a veces estos actos de " justicia" se vuelven en actos de Barbarie atroz como los hechos recientes, señor Tony Gali y demás autoridades ya pónganse a trabajar y dejen de salir tanto en fotos de sociales Cinthia Tony: Gracias a Dios escapó pero sino hubiera sido así, seguramente hubiera aparecido semanas después muerta ultrajada y demás y las autoridades solo dirían que andaba en malos pasos o que era una mujer fácil, y que sabe que tantas cosas más y hubiera quedado impune como los miles de femicidios qué hay en el país, no cabe duda que su ángel de la guardia la acompañaba. Aquí les dejamos su sección de relatos de terror: "DE NADA SIRVE REZAR" Lamento ser yo quien se los Informe, pero si bien creo con fervor en Dios jamás le rezo, ¿quieren saber realmente por qué? simple: "No nos oye" Sólo escucha a pocos y te contaré, si te atreves a conocer la historia más triste jamás escrita, que una vez me topé con dos de ellos al mismo tiempo. Nací en las afueras de Mulpest hace 22 años, me llamaron Lucila, mis padres eran mendigos de profesión, dar lástima era su negocio y una hija sana no funcionaba para ellos. Lo primero que mi papá hizo fue atarme las piernas con un grueso alambre para que nunca se desarrollen, cuando comencé a arrastrame rápido para esquivar sus golpes me llenó de agujeros la cara usando ácido, tres años después, mientras mendigaba con mamá dando pena a todo aquel que pasaba, una mujer dijo que en otro barrio había una niña aún mas enferma, eso empeoró todo. Recuerdo que mi mamá le reclamaba a mi padre que yo no servía, no estaba bien preparada, necesitaba que mi cara se viera aún más trágica, así que sin más, y con una vieja cuchilla al rojo vivo me derritió un ojo y mamá afeitó mi cabeza con una navaja tan desafilada que parte del cuero cabelludo quedó allí. Gritar no servía de nada, así que rezaba, cada día mendigando, cada sesión de tortura, sólo rezaba, mis padres me habían enseñado unas oraciones para "agradecer" a los donantes que arrojaban una moneda. No podía caminar, sólo me arrastraba, ¿a dónde podía huir? ¿quién me iba a querer?, ni siquiera el joven y solidario Dr Journet podía acercarse, mis tutores me escondían cada vez que el voluntarioso muchacho curaba a los mendigos, si hasta me tiraban piedras los otros chicos. Me refugié en Dios y siempre recé, pero fue en vano. ¡Tan destrozada estaba mi alma luego de años de brutales palizas durante el día, torturas por la noche y el rechazo del mundo entero! ¿Donde estás Dios? ¿donde estás? Escúchame por favor, pero nada, a la mañana todo era peor. El viejo callejón de mendigos de Mulpest estaba lleno de desgraciados, pero nadie como yo, las bestias de mis padres nunca estaban felices, a veces me rompían los dedos sólo por diversión y debía arrastrarme igual, salir del callejón hasta la calle principal y mendigar entre los ricos, jamás se detenían, todos arrojaban sus monedas al suelo, pero un día de invierno cuando ya había cumplido 17 años algo diferente pasó. Un hombre ciego y bien vestido se detuvo frente a mí, caminó un poco mientras me arrastraba, como acompañándome, un instante después había seguido su camino. Por la tarde, el hombre ciego volvió, no estaba solo, ahora eran cuatro todos con los ojos blancos, escuché cosas que no comprendía y me asusté. "no me parece que debamos molestarlo, podría traer desgracias peores" decían unos, "desde que se encadena está mas contenido y todos sentimos lo mismo" dijo otro y algunos asintieron "será buena para cuidarlo" agregó el último. Me alejé arrastrándome al callejón. -Espera mujer-, me indicó uno ¿acaso podían verme? - volveremos en cuatro días, pase lo que pase, ese día no puedes abandonar el callejón, prometo que ahí estaremos. Ninguna esperanza se albergó en mi alma, no confiaba en nadie, pero ¿cómo esos ciegos sabían que estaba ahí? ¿por qué iban a ayudarme? Mi padre y mi madre estaban planeando secuestrar un bebé y yo sólo rezaba para que nadie caiga en sus garras, pero Dios no escucha, no a mí. Al cuarto día me habían golpeado tanto que los ciegos no pasaron por mi mente y casi abandono el callejón para mi ronda habitual, cuando mamá y papá volvieron con un niño hermoso que no paraba de llorar, lo llevaron oculto tras las cajas de madera que abundaban en el callejón. El corazón me dio un sobresalto cuando vi que mi vil padre tenía un machete y pensaba amputarle las piernas al bebito, mi madre le había puesto un pie encima para que el golpe sea mas preciso. Fui a impedirlo enfrentándolos por primera vez y recibí un golpe tan fuerte que mi mano derecha se desprendió casi por completo, no grité, tampoco recé, mis ojos estaban en ese niñito que lloraba asustado. El machete de mi padre amenaza a las otras dos mendigas que corrieron a ayudarnos, mi madre les grita también para que se vayan y lo logran, ahora somos sólo nosotros en el callejón. Los ciegos aparecen en una pequeña camioneta conducida por una mujer, papá los amenaza, uno de ellos me grita. ¡el profeta está aquí! la puerta lateral del vehículo se abre y vi descender de él a un hombre muy fornido, su cuerpo era una mole de músculos, pero su cara aparentaba unos cincuenta años, tenía los dedos llenos de anillos gitanos y una cruz en el pecho, sus manos estaban encadenadas. Mi padre los amenazó pero a la distancia, retrocediendo cada vez más, el fornido se acercó a mí y lo escuché rezando en silencio "Señor dame las fuerzas, mira a tu protegido, desnudo en este inmundo callejón, escúchalo llorar, sé que lo oyes, como puedes oirme a mí" comprendí que no estaban para ayudarme, habían venido por el bebito, estaba perdida, pero al menos el inocente iba a salvarse. Algo no está bien, el de los anillos gitanos empieza a despedir calor, reza en susurros "Dios escúchame dame las fuerzas" algo no está bien, el calor me ahoga, nada bien, sus cadenas, las rompe como papel, pone sus brazos cruzados sobre mi cabeza, mi madre saca un cuchillo y junto a mi padre arremeten contra el hombre. El gigante me ordena - Protege al niño- lo cubro sin aplastarlo con mi cuerpo ensangrentado, levanto mi cara para ver, el hombre susurra "viles serpientes" Y así, con un solo gesto suave de sus manos, los huesos medios de mis padres obedecieron al hombre y con un crujido espantoso, salieron de los cuerpos de esos dos desgraciados partiéndolos a la mitad, tan poderoso era aquél, que los ladrillos de las paredes del infame callejón se pulverizaron también a la altura de sus brazos. Ése que llamaban El Profeta caminó hacia la camioneta en silencio, antes de subir dirigió una de sus manos hacia mí y otra vez sentí el calor - Toma al niño y corre- me ordenó. No entendí, las paredes del callejón se empiezan a derrumbar sobre nosotros - ¿eres sorda mujer?, ¡levanta al niño y corre! Como en un sueño me vi a mi misma flotando sobre piernas insensibles, para caer desmayada con el bebé en brazos a los veinte metros, justo antes del derrumbe. Desperté en el Hospital General en una camilla cómoda como una nube, a mi lado el bebé está en su cunita y Eliseo Journet, ese hermoso y buen doctor lo está revisando, cuando él me mira veo que baja la vista, de seguro nunca vio un monstruo como yo, se acerca con una sábana en la mano y pienso que va a taparme la cara para no tener que volver a contemplarme. Me abriga, ¡ese ángel me abriga con la sábana! me pide disculpas por mirarme - Nunca había tenido una paciente como usted, le pido perdón por verla de eso modo- se disculpó gentil y agregó, -Sin dudas eres la mujer mas bella que alguien haya visto jamás. Me incorporé lentamente, dando cuenta que mi visión era perfecta, saqué la sábana y encontré piernas largas y fuertes, me paré torpemente para caminar al espejo del baño, bajo la piel de porcelana de mi rostro sin marca alguna aún me reconocía. No di las gracias a Dios, él no me escucha, ya crecerá el niño y podrá hacerlo por mi..!. FIN **Este es un grupo de Historias de terror y miedo si no te gusta la imagen dejala pasar no reportes sino seras bloqueado del grupo ** Hola! El martes murio mi abuela asi que el miercoles la sepultaron tenia un tiempo de no ir a un panteon! Al momento de ibamos entrando al panteon yo escuche un grito como un lamento! Crei que era alguna de sus hijas que habia gritado al momento de que abrieron el ataud, la verdad no le tome mucha importancia! Al platicar con las personas con las que iba, llegamos a la conclusion de que ellos tambien la escucharon pero igual pensaron lo mismo! Mi tia me platicaba que era por que alguien o algo no nos querian dejar entrar al panteon! Mi pregunta es a alguien mas le ha pasado algo asi? Es cierto eso de que hay almas que no te quieren dejar entrar al panteon?
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